miércoles, 11 de julio de 2012

Aprendí como en realidad son las cosas.

Aprendí que los peces nadan y las aves vuelan. Que los políticos mienten, que la tierra es redonda. Que la gente es falsa, que todo el mundo tiene dos caras. Aprendí que la suma de dos y dos son cuatro, que hay que dar más de lo que se recibe. Que no hay que ilusionarse demasiado. Que la vida es un regalo. Me enseñaron que el futuro no está escrito, que el universo es infinito y que nosotros somos personitas diminutas, casi inexistentes. Aprendí que el tiempo pasa, que las arrugas salen, y que la belleza no es lo más importante. Aprendí a no creer en las promesas, a confiar en casi nadie pero a confiar plenamente en quien es importante y a contar con los dedos de una mano a quien de verdad siempre estuvo a mi lado.

Aceptame tal y como soy.

No soy perfecta. No tendré un cuerpazo de modelo, tampoco muchísimo dinero que gastarme en mis caprichos, no tengo un pelo perfecto ni la sonrisa más bonita del mundo, me muerdo las uñas, lloro desconsoladamente como una niña pequeña cuando algo me emociona, no soy la que mejores notas saca de mi clase, muchas veces me enfado por tonterías, puedo darle demasiada importancia a lo que piensen los demás, incluso en ocasiones me he dejado influenciar Pero soy como soy, eso no lo puedo cambiar ni yo ni nadie. Si me quieres, acéptame con todos mis errores porque si no los tuviese, no sería la misma.

Decimos que...

Decimos que el tabaco nos hace polvo , pero fumamos , decimos que odiamos la resaca , pero nos emborrachamos , decimos que con la lluvia se nos estropea el pelo , pero salimos a la calle cuando más llueve , decimos que este verano no nos vamos a quemar , pero vamos a la playa sin protección , decimos que vamos a ahorrar para comprar un bonito regalo , pero nos lo gastamos todo en un suéter , decimos que el amor es una mierda , pero buscamos enamorarnos.

El tiempo da la respuesta a todo

La vida es cómo un mechero. Al principio saltan chispas, de las que no se puede esperar un resultado fijo. ¿Se encenderá, se apagará? No se sabe, el tiempo dará la respuesta. Una vez que se enciende empiezas a soñar, lo ves todo al revés, confundes la realidad de tal manera, que cuando de repente se apaga, te derrumbas. Y es que no se pueden esperar momentos buenos, ni malos. La vida cambia. Un día te despiertas tocando las nubes y te acuestas tirada en el suelo con mil heridas que no tienen cura, un millón preguntas que no tendrán respuestas y un billón de respuestas de las que nunca te has planteado la pregunta. Sólo hay que esperar, tener paciencia. Porque el tiempo dará la respuesta. Porque el tiempo va cambiando, pero la gente también.

Nada mejor que estar a tu lado.

Me gustaría ir a París, mientras me subo a lo alto de la Torre Eiffel y veo toda Francia. ¿Después? A Italia, donde me haré la típica foto donde yo, sujetaré la Torre de Pisa para que no se caiga. ¿Luego? A Londres, donde intentaré hacer reír a los guardias de seguridad con mis caras más extrañas y mis chistes malos. ¿Siguiente? A Las Vegas, donde me gastaré dinero en el casino para no ganar ni un céntimo, pero podré decir: ¡Viva a Las Vegas!. ¿Aún más? Pues me iré a Nueva York, sí, y me subiré a la Estatua de la Libertad y veré como todo Manhattan amanece. Despues me iré a Los Ángeles. Arrasaré en todas las tiendas de Beverly Hills, mientras me gasto casi todos los ahorros que me quedan en ropa. Luego, en Hollywood, iré mirando cada una de las estrellas del Paseo de la Fama y me haré una foto con la inmensa mayoría mientras sonrío bebiéndome mi Starbucks. También, me haré fotos junto al cartel de Hollywood, señalándolo con una gran sonrisa en mi cara diciendo: Sí, estoy en L.A. Y al final, me subiré a lo alto del mirador y miraré todo Los Ángeles. ¿Y lo último? Yo siempre digo que lo mejor, para el final. Cuando acabe volvere aquí, para encontrar algo mucho mejor que lo de antes, incluso lo mejor que pueden ver mis ojos: tu sonrisa.