sábado, 26 de mayo de 2012

Nadie elige nuestro destino.

Piensa que esto es como una montaña rusa. Pero con la diferencia que tú no has elegido si subir o no. 
Las vías son los caminos de la vida y tú vas montados por ellos. A veces subirás tan alto que parecerá que estás tocando el cielo con la punta de los dedos, te sentirás libre, enorme.
Pero otras veces estarás hundido, en lo más profundo y solo podrás esperar a salir de allí. ¿Sabes? No vas a poder decicidir si estar arriba o abajo, de eso se encarga el destino, pero lo único que puedes hacer, es aprender a agarrarte muy fuerte y aguantar todo lo que venga.


Me hiciste sentirme tan bien.

Sentí mil veces que el corazón me estallaba en las manos, entiende que tanto dolor dentro no cabe,cuento perfecto, nos amamos, dimos color a nuestra vida, fui feliz contigo sabes? Contigo aprendí más allá de lo que significa amar, sentir las estrellas con solo un mensaje, rozar todo tu cuerpo cerrando los ojos y esque gracias a ti puedo soñar. Vaya estupidez, no crees? Me enseñaste a amar ,volar ,soñar pero solo contigo,entonces comprenderás que me haces falta y que yo solamente puedo ser feliz si tu estás conmigo..

Conéctate, conéctate, conéctate...

Él se ha conectado. Abres su ventana de conversación, sonríes al ver su foto de perfil en pequeñito al lado de la barra de tareas. La abres, y la minimizas. No la quitas del todo, la dejas ahí, a la espera de ver ese circulo verde con un 1 en medio, señal de que esa persona te ha hablado. Esperas. Cambias tu estado, tu tablón lo actualizas cada 2 minutos, te etiquetas en 5 fotos, te unes a 10 páginas y empiezas a ponerle comentarios a todos sin razón, simplemente para que, cuando él le de a actualizar, te vea, vea que estás conectada. Tus visitas suben como la espuma, está claro que estás la primera. Continúas con estos cambios, abandonando a los demás que sí que tienen tiempo para hablarte. Cierras su ventana, indignada. Pero bajas la lista del chat hasta su nombre, observando si sigue ahí. Hasta que no puedes más y la vuelves a abrir, a la espera de si eso consigue algo. Nada. Los demás siguen hablando, impacientes. No respondes, no tienes ganas. Sólo lo esperas a él.
Son la 1 de la mañana, estás cansada, mañana madrugas, pero no te vas, porque él sigue conectado, y aún tienes la triste esperanza de que te hable. Entonces se te ocurre la estúpida idea de que quizás se lo ha dejado encendido y en realidad no está. Esa idea te acompaña el cuarto de hora siguiente, con 4 estados, 15 tablones, 30 páginas y 25 comentarios nuevos. Esa idea es lo único que te mantiene despierta.
Le das a actualizar la página, él aparece el primero. Ha cambiado el estado. Le ha comentado una niñata. Él ha respondido. Está. está, hablando con otra. Entonces cambias radicalmente de pensamiento.
-Desconéctate, desconéctate, desconéctate... si no vas a hablar conmigo, tampoco con ella.Y deseas con todas tus fuerzas que se vaya, para que paren de hablar. Y cierras su ventana con lágrimas en los ojos, pero sigue la lista bajada en su nombre. El número de conectados baja. Miras. Se ha ido. Se ha ido él. Y de repente, te arrepientes.


No soy como todas ni todas son como yo.

Ni siquiera soy parecida al prototipo que todo chico desea. No soy bajita como les gusta, no soy rubia, ni tengo unos ojazos que quitan el hipo, ni siquiera tengo una bonita sonrisa. Mi cuerpo también deja mucho que desear. No tiene las curvas bien puestas ni el culo y las tetas perfectas. Básicamente soy otra más, otra del m
ontón. Mi sonrisa es más bien horrorosa, mis ojos son capullos, marrones normalmente, y verdes al sol. Mi pelo moreno subnormal perdido, ni liso ni rizado, ondulado. Mi cuerpo, demasiado alto, con las piernas que odio, la cintura mona y las caderas sin comentarios. A fin de cuentas soy como soy, pero la verdad, me da igual como me vean desde fuera, lo que piensen, lo que intenten. Soy como soy, con mis defectos, mis virtudes, mis tonterias mis locuras y con todo lo que mi persona conlleva, y a quien no le guste, que se vaya por donde ha venido.


domingo, 6 de mayo de 2012

Ilusiones que crean decepciones.

¿Para qué,sentir mariposas en el estómago si finalmente mueren?¿Para qué sufrir por algo que sólo sucede en tu mente?¿Para qué derramar lágrimas por alguien que estaría riendo en ese momento?¿Para qué correr por alguien que no mueve ni un sólo dedo por tí?
La felicidad tiene fecha de caducidad.